Puertas de Seguridad para Joyerías

Las joyerías por normativa de seguridad están obligadas a tener puertas de máxima seguridad. Estas puertas deben ser al menos nivel 5. Son puertas acorazadas de máxima seguridad que previenen el robo. Nuestras puertas de máxima seguridad ayudan a tener la máxima protección posible, a cumplir con la normativa y a obtener un diseño totalmente adecuado al de su tienda.

Roconsa somos fabricantes de puertas y al controlar todo el proceso de producción podemos adecuar el diseño a sus necesidades.

Entendemos que en establecimientos de joyería, no solo la seguridad es necesaria, también el diseño es importante.

Normativa de seguridad respecto a joyerías

La normativa de seguridad del ministerio respecto a joyerías es la siguiente:
“Puerta blindada, con resistencia al impacto manual del nivel que se determine, en todos los accesos al interior del establecimiento, provista de los cercos adecuados y cerraduras de seguridad.”

Luego hay más normativa:
Caja fuerte o cámara acorazada, para la custodia de efectivo y de objetos preciosos, dotada de sistema de apertura automática retardada, que deberá estar activado durante la jornada laboral, y dispositivo mecánico o electrónico que permita el bloqueo de la puerta, desde la hora de cierre hasta primera hora del día siguiente hábil. Cuando la caja fuerte tenga un peso inferior a 2.000 kg., deberá estar anclada, de manera fija, en una estructura de hormigón armado, al suelo o al muro.
Pulsadores antiatraco u otros medios de accionamiento del sistema de alarma, instalados en lugares estratégicos.
Rejas en huecos que den a patios y pasos interiores del inmueble, así como cierres metálicos en el exterior, sin perjuicio del cumplimiento de las normas de lucha contra incendios.
Puerta blindada, con resistencia al impacto manual del nivel que se determine, en todos los accesos al interior del establecimiento, provista de los cercos adecuados y cerraduras de seguridad.
Protección electrónica de escaparates, ventanas, puertas y cierres metálicos.
Dispositivos electrónicos con capacidad para la detección redundante de la intrusión en las dependencias del establecimiento en que haya efectivo u objetos preciosos.
Detectores sísmicos en paredes, techos y suelos de la cámara acorazada o del local en que esté situada la caja fuerte.
Conexión del sistema de seguridad con una central de alarmas.
Carteles, u otros sistemas de información de análoga eficacia, para su perfecta lectura desde el exterior del establecimiento, en los que se haga saber al público las medidas de seguridad que éste posea.




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